Las averías en RDSI tienen fama de ser complicadas y es una fama merecida. En RDSI no sólo hay que diagnosticar lo que pasa en la capa física, también hay que verificar las capas de enlace y de red, valorar las tasas de error de bit (BER), comprobar los servicios suplementarios contratados, en fin, que hay que tener un analizador como el Argus 3U y un buen interlocutor en la central de conmutación.
Hace una semana uno de nuestros accesos básicos dejó de funcionar, soltamos el interfaz U de la TR1 y medimos con nuestro Argus, el resultado era bien claro. “No red” o lo que es lo mismo, nuestro par ha pasado a mejor vida, cortocircuitado o desconectado en alguno de los sufridos repartidores de planta externa.
¿Qué no tienes un analizador RDSI?. No hay problema, con un tester en DC y seleccionando una escala de más de 100v mide la tensión en el par de acometida RDSI (interfaz U) y deberás registrar en torno a 96 VDC. En nuestro caso lógicamente obtuvimos 0 VDC.
Otra forma rápida y sencilla de diagnosticar una caída en el par del interfaz U es observando los indicadores led de la TR1, en este caso la red se simboliza mediante LINEA y un luminoso verde.
También es interesante hacer una llamada perdida,por ejemplo, desde tu terminal móvil, un acceso básico fuera de servicio se señaliza con este tono.
No obstante puede quedar la duda de si la propia TR1 está o no fuera de juego, así que lo recomendable es conectarse directamente al par de acometida.
Las averías y la dificultad son la mejor receta para aprender, eso si, nadie te librará de pasar el calvario de tratar con las “máquinas” que atienden el 1002. Una vez pasado el trance y después de esperar 26 horas completas de reloj un técnico de una subcontrata de otra contrata nos visitó e hizo más o menos lo que os he comentado previamente, eso si, con un terminal RDSI de sobremesa y su propia TR1 pinchada al par de acometida.

La avería era fácil, un registro abierto, falta de aislamiento en el par que estaba prácticamente sulfatado, nada nuevo, cambiar a otro par más seco y millas. En los últimos tiempos el estado de la planta externa va de mal en peor, sólo hay que dar un paseo por nuestros alrededores para contrastar lo que estoy diciendo. No pude evitar preguntar como es que el técnico no llevaba para atender una incidencia RDSI un Argus o algo parecido y su respuesta me dejó tieso: “sólo tenemos uno para toda la empresa, nos dicen que es un aparato muy caro”.
Vaya, vaya con la primera multinacional española, campeona mundial de la subcontratación. Mantienen la planta externa a precio de saldo escatimando en medios y equipos…Quien se puede creer que un pequeño centro de FP con diez alumnos perdido en el cantábrico puede tener un analizador RDSI y ellos no. ¡Venga ya!
Si no lo veo no lo creo. Pero es bien cierto, sobre estas miserias y otras peores puedes leer lo que cuentan en un blog que repasa como lo está pasando la gente que trabaja en las subcontratas que mantienen la planta externa. Y es que resulta que la última milla de la flamante sociedad de la información es bastante cutre.