miércoles, 2 de julio de 2014
Canales en 802.11a
jueves, 17 de febrero de 2011
Coberturas impredecibles
Es una escena muy típica, varias personas se sientan en una sala de reuniones con sus dispositivo Wi-Fi y quienes están a un extremo de la mesa se asocian a un punto de acceso (AP) con una excelente señal y quienes están en el otro no. Ambos se encuentran dentro del alcance del AP, pero disponen de diferente intensidad de señal y por tanto se asocian a diferentes velocidades.
Veamos un ejemplo real:
Este es el resultado de un Site Survey realizado con Ekahou Professional para un AP 802.11n en el interior de un edificio de oficinas. La graduación en colores nos permite ver la cobertura y la tasa de datos para cada enlace, en verde asociaciones a 300 Mbps y en rojo a 1 Mbps. Lo primero que llama la atención es lo reducido del área en el que se puede disfrutar de las conexiones Wi-Fi de altas prestaciones. (Zona A).
En la sala de reuniones marcada con B se ve claramente que en función de donde te sientes vas a disfrutar de una velocidad muy distinta y en la zona marcada con C tendrías que estar al lado de la ventana para no caer en la zona roja. Paradójicamente en la calle se disfruta de una bonita cobertura en verde, de todo ello se deduce que podría ser interesante reubicar el punto de acceso y que las áreas de cobertura reales no se parecen en nada a los círculos o hexágonos que dibujamos en las pizarras cuando explicamos los despliegues Wi-Fi en el interior de edificios.
Y es que se pueden producir situaciones muy complicadas. ¿Que pasaría si el número de usuarios en las zonas B y C es superior al de usuarios en la zona A? La respuesta es bien sencilla, sin nadie que lo impida harían que los usuarios de la zona A ralentizaran su funcionamiento aún estando asociados a 300 Mbps.
¿Ponemos más puntos de acceso? En principio se resuelve el problema pero en 2,4 Ghz y con nada más que tres opciones de radio no solapado la reutilización de canales en los patrones es baja, así que nos encontraremos pronto con el problema de la interferencia RF que puede ser aun peor que la cobertura deficiente.
Y es que el mundo real es así, las buenas soluciones no son nada sencillas.
miércoles, 16 de febrero de 2011
De 65 a 600
De nuevo hablamos del estándar 802.11n y las muchas conversaciones que se escuchan al respecto. Empecemos por la queja más extendida: “He cambiado de un AP 802.11g a un flamante AP 802.11n y no aprecio una mejora significativa”.
Bien, 802.11n es un estándar que introduce cambios revolucionarios con respecto a sus predecesores 802.11a/b/g. El cambio menos llamativo es que 11n garantiza enlaces a 65 Mbps frente a los 54 Mbps de 11a/g, esta una mejora ridícula. Pero 11n también puede establecer enlaces a 600 Mbps, algo que deja a las redes Fast Ethernet cableadas sencillamente congeladas. ¿Donde está la diferencia?
802.11n complica bastante el despliegue de las redes Wi-Fi, ya no es pinchar y correr. Aquí el ajuste fino, el control RF y el conocimiento de que características tienen los clientes asociados son factores clave. Para pasar de 65 a 600 debemos superar ciertas condiciones:
- Cambiar las técnicas de modulación y codificación, es decir, adaptadores de red y AP’s compatibles 100% con 802.11n.
- Garantizar varios caminos de propagación de las señales de radio ( 2, 3 o 4 streams), y claro para cada uno su antena en cada extremo.
- Trabajar en una banda de frecuencia no saturada en la que nos podamos permitir el lujo de unir dos canales no solapados sin que la interferencia creada sea un problema.
- Reducir los tiempos de los intervalos de guardia entre tramas y optimizar el tiempo que se emplea el medio.
Un supuesto práctico:
Pensemos en un punto de acceso AP 802.11n con tres antenas al que un cliente se asocia con un adaptador 802.11n pero con dos antenas, siendo la segunda de diversidad. Primera consecuencia: streams MIMO disponibles uno, si a esto añadimos que no se puede hacer la unión de dos canales por trabajar en la saturada banda de 2,4 GHz y además no se han reducido los intervalos de guardia tendremos una velocidad de enlace máxima a 65 Mbps con tasas efectivas de transferencia de datos por debajo de los 30 Mbps. Si el cliente asociado tuviese dos antenas para transmitir y recibir radio se podrían sostener dos streams MIMO la cosa subiría a 130 Mbps.
Esto es lo que pasa con 11n, los ajustes son más complejos. Si en el ejemplo anterior con dos streams MIMO pudiésemos unir dos canales sin interferencia tendríamos enlaces a 270 Mbps, si además controlamos los intervalos de guardia subimos a 300 Mbps. Y así va el tema, es un suma y sigue hasta llegar a 600.
802.11n ha puesto el mundo Wi-Fi patas arriba. Las instalaciones chapuceras tienen poco futuro, lo de conectar y tirar millas ya no funciona. Ahora toca hacer las cosas de otra manera, por que sino sencillamente no merece la pena cambiar.
miércoles, 29 de diciembre de 2010
Cinco diferencias que distinguen 802.11n
martes, 30 de noviembre de 2010
Descubrimientos
Si hay algo que nos atrae con verdadera fuerza es descubrir nuevas posibilidades de aprender. Este curso nuestro descubrimiento es Ekahau HeatMapper. Seguro que muchos ya lo conocéis, a nosotros esta utilidad gratuita nos ha permitido hacer unas prácticas muy interesantes y entender mejor el complejo mundo de las coberturas WiFi.
Poder ver como se atenúa una señal RF sobre un plano mediante un código de colores y analizar por separado la influencia de cada punto de acceso es muy revelador, y sobre todo muy instructivo, un técnico que trabaje en despliegues WiFi y domine estas herramientas sin duda se distingue del resto.
HeatMapper es una demo, Ekahau tiene dos versiones Estándar y Profesional verdaderamente potentes y que por desgracia su coste hace que estén fuera de nuestro alcance. No obstante se agradece la posibilidad de poder utilizar gratis esta utilidad pues aunque cuando el número de AP’s es alto no va bien y la cantidad de muestras que se pueden tomar está limitado, permite hacer ejercicios como este que os mostramos.
Instala HeatMapper en tu portátil y empieza a dar paseos por tu casa, no dejarás de sorprenderte de ver como atenúan las paredes alicatadas con azulejos, los muebles o simplemente las personas. Si te gusta investigar y descubrir tienes diversión garantizada.
Supervisión RF
Una de las partes en las que consiste la instalación de un punto de acceso 802.11 es la elección del canal. Si la banda que se va a emplear es la de 2,4 GHz es muy importante hacer una supervisión previa de como se están empleando los canales en la zona en la que esperamos poner en funcionamiento el BSA (Área de Servicio Básico). Y tal como hemos visto en clase la cosa no está nada fácil.
Netstumbler
Esta ha sido nuestra primera herramienta para visualizar las redes existentes en nuestro entorno, el resultado obtenido no ha sido ni mucho menos una sorpresa. Más de 10 AP’s activos y ningún canal libre. Esto en la banda de 2,4 GHz es el pan nuestro de cada día, a no ser claro que vivas en el monte cerrao.
No obstante no hay que desanimarse, aunque Netstumbler nos muestre tantos AP’s activos debemos fijarnos en el nivel de señal (dBm) o la relación señal ruido (SNR) de cada uno, y a partir de aquí podemos ir descartando aquellos cuyos niveles de energía que puedan interferir tengan menos intensidad.
Kismet
Voy a exponer un caso concreto analizado con el programa Kismet. No es que no se pueda hacer con Netstumbler, pero es que esta otra utilidad es especialmente interesante. La siguiente imagen muestra las redes detectadas en un punto en el que se desea establecer un BSA con un punto de acceso 802.11n.
Resultado: 6 redes detectadas después de un muestreo de 1h 5’, canales 1-2-6-11 ocupados. Las redes que aparecen en naranja tienen activada la seguridad WPA y la roja la seguridad WEP, un vecindario tranquilo y precavido, si señor, la gente se va concienciando del tema de la seguridad. Pero con el tema radio… Fíjate en las tres primeras redes, son redes con actividad y las tres están solapadas. En el canal 11 tenemos otra red que no difunde su SSID también con actividad pero sin interferencia. Y en el canal 6 dos redes más. ¿En qué canal colocamos nuestro punto de acceso? En principio parece que no hay canales libres de solapamiento. Antes de responder veamos como Kismet representa los niveles de energía para cada canal.
Ahora respuesta es inmediata: configuramos nuestro AP en el canal 6. ¿Por qué? Pues porque aunque se detectan AP’s es este canal su nivel de señal es tan bajo que no constituye una interferencia. Donde se ve mucho peligro es en el canal 11, se trata de un AP muy cercano, seguramente en la pared contigua de nuestro vecino. Esto se sabe por la entidad de la relación señal ruido y el número de canales afectados 9-10-11-12 (4 x 5MHz = 20MHz, ancho de banda de una canal: 22 MHz, justo lo tenemos al lado).
Sólo por esta pantalla Kismet ya es mejor que Netstumbler, pero hay más, también nos muestra las MAC de los clientes asociados a cada AP, graba registros de actividad, deduce rangos IP en cada red. Y otras cositas todas muy útiles para mantener y solucionar conflictos en las redes WiFi, aunque por otro lado muy valoradas por quienes gustan de husmear donde no deben. Pero ya se sabe, los buenos cuchillos siempre tienen dos filos.
martes, 9 de noviembre de 2010
Canales 802.11
Como las redes inalámbricas se sirven del espectro electromagnético no está de más conocer como se regula este preciado medio. En España las referencias se establecen en el CNAF (Cuadro Nacional de Atribución de Frecuencias). Dentro de este marco para las redes Wi-Fi a 2,4 GHz tenemos que fijarnos en la nota de aplicación UN-85,(la última actualización es de febrero del 2010).
Los límites del juego para estas redes de área local están en la banda libre comprendida entre 2.400 y 2.483,5 MHz. Fíjate en la figura superior , las frecuencias centrales de cada canal se separan 5 MHz y van del canal 1 al 13 (el 14 está prohibido). Es posible que estés preguntándote..¿13 canales?, pero si mi adaptador de red Wi-Fi sólo me deja elegir entre 11 canales… No te extrañe, tendrás que actualizar sus controladores. Hace unos años en nuestro país sólo se permitían los canales 10 y 11, en norteamérica sólo se permiten los canales entre 1 y 11. Si te pasa esto debes buscar una actualización para 13 canales.
La aparición de dos canales más (12 y 13) nos amplía un poquito el margen a la hora de realizar los despliegues Wi-Fi ya que no existe el único patrón 1-6-11 que permita combinar canales si solaparlos (referencia AB a 22 MHz).
Tal como ves también podemos seguir el patrón 2-7-12 o 3-8-13. Pero aun hay más. Cuando el tema de las interferencias con puntos de acceso vecinos se pone difícil tenemos más opciones de separarnos. Si tu vecino está en el canal 6 tu puedes irte por debajo al 1 o al 11, 12 o 13 por arriba.
En coberturas se pueden forzar un poco las cosas y solapar canales, eso sí a costa de perder prestaciones.Cuando no queda más remedio se puede recurrir a un patrón 1-5-9-13, si sólo se emite en 11 canales la solución es aún peor y hay quien recurre a un patrón 1-4-8-11 con unos solapes en las bandas de energía que le pasan una buena factura a estas redes.
El éxito de las redes Wi-Fi es paradójicamente su principal problema, la concentración de puntos de acceso y la mala planificación en los patrones de canales terminan consiguiendo que cuando el número de usuarios crece estas redes funcionen como un churro. Al final se forma la temida combinación de interferencias y acceso al medio CSMA/CA en manos de las estaciones asociadas. Mal asunto. Solución cara.
miércoles, 1 de septiembre de 2010
Netstumbler a toda máquina
Aunque quizás no esté en la ciudad. ¿Hay en el campo tantos AP’s moviéndose a esta velocidad? ¿Y si soy yo el que se ha movido durante el muestreo?.
Después de un verano de descanso te propongo refrescar tu musculatura neuronal con este pequeño enigma. La solución se encuentra sobre los caminos de hierro...

